“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”.
El analfabetismo funcional podría definirse como la capacidad de saber leer y escribir, sin poder comprender o interpretar adecuadamente lo que se lee y escribe.
esta incapacidad para procesar y reflexionar sobre los textos podría convertir el juicio de los ciudadanos en algo endeble, susceptible de manipulación
obstáculo para el desarrollo de una sociedad políticamente consciente y capaz de ejercer una democracia real
el estudio PISA (Programme for International Student Assessment) del año 2018 reveló que más del 50% de los estudiantes de 15 años en los países hispanoamericanos evaluados tienen dificultades significativas para comprender textos complejos
lo ideal sería que los cambios, las transformaciones e incluso las revoluciones las lleven a cabo personas que no sean idiotas
una educación orientada exclusivamente a la adquisición de habilidades técnicas, sin promover el pensamiento crítico y la comprensión de textos complejos, genera individuos que pueden ser altamente especializados, pero carentes de una verdadera conciencia cívica.
se debe permitir a las personas desarrollar la empatía y el razonamiento crítico
fue fruto de una decadencia política, cultural, educativa y moral que progresivamente fue licuando, poco a poco, nuestra capacidad de pensar
desigualdades en el acceso a una educación de calidad
enfoques educativos decadentes y totalmente desactualizados, que revelan métodos de enseñanza centrados en la memorización de datos, dejando de lado la interpretación de los mismos.
Los seres humanos ahora tienden a leer titulares y a consumir información ya masticada y simplificada, lo cual contribuye a la superficialidad en la comprensión y a la reducción de la capacidad de análisis.
impacto de la globalización y la cultura del consumismo, que ha promovido una mentalidad utilitaria de la educación, priorizando las habilidades técnicas por sobre las humanísticas